Amor Ágape
Todos tenemos una concepción equivocada de lo que es el amor. Para la humanidad el amor es únicamente el que le demostramos a nuestro cónyuge, novio o familia. Poco a poco, hemos ido perdiendo esa virtud que se nos dio en determinado momento de demostrar nuestro amor al prójimo y a nosotros mismos. El amor puede manifestarse de muchas maneras, sin embargo, solo existe una palabra generalizada, en la mayoría de los idiomas, para denotar el amor. El amor ágape es el amor incondicional, el inherente a los seres vivos. Éste amor comprende al amor hacia nuestros hermanos, padres, nuestra pareja amorosa, compañeros de trabajo y estudio e inclusive cuando a nuestros enemigos.
El amor ágape dice que tenemos que ama a todo el prójimo, sin importar la relación que tengamos ni los posibles problemas que tengamos con ellos. Sin importar las circunstancias no debemos nunca desearle el mal a nadie, ni tan siquiera debe pasar por nuestra mente la venganza. Debemos buscar para todo prójimo siempre lo mejor para así ser yo una mejor persona. Desde el momento en que logramos amar a nuestros enemigos, tenemos una conquista sobre nuestras inclinaciones emocionales.
El amor cristiano dice que tenemos a amar a todos aquellos que nos aman y a los que no también, debemos amar al mundo entero.
Todas las palabras que usamos en la cotidianeidad son simples y hablan de una emoción, se refieren al corazón; a una acción improvisada o involuntaria. Nadie, en condiciones normales, puede evitar amar a los miembros de su familia ni a nuestros amigos. Son precisamente amigos por que los amamos y vivimos en paz en nuestro hogar porque reina el amor.
El amor es tan involuntario que sin darnos cuenta nos enamoramos, no lo podemos evitar. No hay pasos para enamorarse ni requisitos, porque de una u otra forma simplemente sucede sin previo aviso. Las personas no saben con exactitud lo que es el amor hasta que lo experimentan por sí mismos. Pero esto tan solo describe el amor generalizado.
El amor ágape es una situación mental, no una emoción espontánea propiamente, es un principio por el cual vivimos deliberadamente. Es una convicción de una norma de vida, algo que se supone traemos adjunto. Ágape se refiere a un amor universal basado en la benevolencia, siempre y cuando no se permita al prójimo actuar sin importar las consecuencias negativas (en caso de haber consecuencias negativas). Es importante que todos tengamos la facultad de amar lo que no es amable, de aceptar a las personas y con ellas sus debilidades.
lunes, 23 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
Ensayo: "El Abogado del Diablo"
El Abogado del Diablo
Tentaciones y momentos en el que se debe elegir entre el bien y el mal son temas predominantes a lo largo de la película. La historia empieza cuando un abogado (Kevin Lomax) defiende a un profesor acusado de haber violado a varios estudiantes. En este momento el abogado debe elegir entre ganar un juicio, aunque sabe que el acusado es culpable, o seguir invicto. Al ganar esta victoria que parecía imposible, a Kevin le ofrecen un trabajo en Nueva York, el cual decide aceptar. Al llegar a su nuevo trabajo, la pareja empieza a ganar mucho dinero y a vivir un status de vida muy alto; esto ocasiona que Kevin tenga problemas para mantener su humildad. Empieza a abandonar su vida, a su esposa principalmente. Ella empieza a notar cosas extrañas que suceden a su alrededor pero Kevin no le cree y ella empieza a perder su sanidad. Su ambición provoca ciertos acontecimientos no deseados como la muerte de un colega y su esposa. Al final de la película, su mamá le confiesa que su padre es el dueño de la firma para la cual trabaja y cuando él lo va a buscar se da cuenta que su padre es el diablo y ha planeado todo esto para poder obtener de sus dos hijos el “anticristo” para poder así ganarle a Dios. Dice tener posibilidades de ganar porque está en su momento, el ha dotado al humano de placeres y no lo critica. Al final, nos damos cuenta como todo se trataba de un juego mental para que Kevin se diera cuenta del error que estaba por cometer en el juicio del profesor. Después de que toma la decisión correcta de abandonar el juicio, el diablo se vuelve a aparecer pero esta vez tratando de que Kevin caiga en la trampa de la vanidad. Toda la película se desenvuelve en torno a un juego entre el bien y el mal, decisiones buenas o malas. Todos nos enfrentamos a decisiones como éstas en nuestro diario vivir. La ambición y el poder, en la época en la que vivimos, se han convertido en algo más importante que el amor, solidaridad, humildad, entre otros. Nosotros los humanos creemos que el poder lo es todo y que si lo tenemos no necesitamos de nada más. Yo pienso que la clave del éxito está en un balance de querer alcanzar el poder y no dejar de lado la humildad y las cosas que realmente son importantes en esta vida. Nuestra familia siempre debe de estar por encima de todo, si tenemos amor, comprensión y apoyo podemos llegar muy largo. La competencia es una plaga que nos está infectando a todos; lo importante no es ser mejor que el prójimo sino ayudarlo a ser mejor. Por ello, es importante tener claro quiénes somos y de dónde venimos, para no caer en tentaciones y tomar siempre la mejor elección.
Tentaciones y momentos en el que se debe elegir entre el bien y el mal son temas predominantes a lo largo de la película. La historia empieza cuando un abogado (Kevin Lomax) defiende a un profesor acusado de haber violado a varios estudiantes. En este momento el abogado debe elegir entre ganar un juicio, aunque sabe que el acusado es culpable, o seguir invicto. Al ganar esta victoria que parecía imposible, a Kevin le ofrecen un trabajo en Nueva York, el cual decide aceptar. Al llegar a su nuevo trabajo, la pareja empieza a ganar mucho dinero y a vivir un status de vida muy alto; esto ocasiona que Kevin tenga problemas para mantener su humildad. Empieza a abandonar su vida, a su esposa principalmente. Ella empieza a notar cosas extrañas que suceden a su alrededor pero Kevin no le cree y ella empieza a perder su sanidad. Su ambición provoca ciertos acontecimientos no deseados como la muerte de un colega y su esposa. Al final de la película, su mamá le confiesa que su padre es el dueño de la firma para la cual trabaja y cuando él lo va a buscar se da cuenta que su padre es el diablo y ha planeado todo esto para poder obtener de sus dos hijos el “anticristo” para poder así ganarle a Dios. Dice tener posibilidades de ganar porque está en su momento, el ha dotado al humano de placeres y no lo critica. Al final, nos damos cuenta como todo se trataba de un juego mental para que Kevin se diera cuenta del error que estaba por cometer en el juicio del profesor. Después de que toma la decisión correcta de abandonar el juicio, el diablo se vuelve a aparecer pero esta vez tratando de que Kevin caiga en la trampa de la vanidad. Toda la película se desenvuelve en torno a un juego entre el bien y el mal, decisiones buenas o malas. Todos nos enfrentamos a decisiones como éstas en nuestro diario vivir. La ambición y el poder, en la época en la que vivimos, se han convertido en algo más importante que el amor, solidaridad, humildad, entre otros. Nosotros los humanos creemos que el poder lo es todo y que si lo tenemos no necesitamos de nada más. Yo pienso que la clave del éxito está en un balance de querer alcanzar el poder y no dejar de lado la humildad y las cosas que realmente son importantes en esta vida. Nuestra familia siempre debe de estar por encima de todo, si tenemos amor, comprensión y apoyo podemos llegar muy largo. La competencia es una plaga que nos está infectando a todos; lo importante no es ser mejor que el prójimo sino ayudarlo a ser mejor. Por ello, es importante tener claro quiénes somos y de dónde venimos, para no caer en tentaciones y tomar siempre la mejor elección.
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